Xavier Gil Pecharromán, presidente de ACIJUR, entre Miguel Ángel Noceda, presidente saliente de FAPE, y Carmen del Riego, nueva presidenta de la FAPE.

ACIJUR se adhiere a la actualización del Código Ético de FAPE y a la Declaración de Santiago

Madrid. 18 de mayo de 2026. – La Asociación de Comunicadores e Informadores Jurídicos (ACIJUR), representada por nuestro presidente, Xavier Gil Pecharromán, y vicepresidente, Carlos Berbell, ha participado activamente en la LXXXV Asamblea General de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), celebrada este fin de semana en Santiago de Compostela.

Durante el transcurso de este importante encuentro para la profesión, ACIJUR ha ratificado su firme apoyo a la actualización del Código Deontológico, una reforma aprobada por unanimidad que resulta vital para hacer frente a los nuevos retos digitales, la desinformación y la irrupción de la Inteligencia Artificial en nuestro sector.  ACIJUR también ha apoyado la llamada Declaración de Santiago.

Con la ratificación de la actualización del Código Ético, la Asociación muestra su compromiso con la modernización de las normas éticas del periodismo, una reforma impulsada para hacer frente a los nuevos retos a los que se enfrenta la profesión en la actualidad.

De manera paralela a las sesiones del plenario, los representantes de ACIJUR aprovechamos este inmejorable marco de encuentro para mantener contactos de trabajo con diversas asociaciones territoriales. El objetivo de estas reuniones ha sido estrechar lazos que nos permitan mejorar cualitativamente nuestra oferta de cursos de formación, así como explorar vías conjuntas y conocer nuevas posibilidades para la solicitud y obtención de ayudas y subvenciones en beneficio de nuestros asociados.

Asimismo, desde ACIJUR quisimos trasladar nuestra más sincera felicitación al presidente saliente, Miguel Ángel Noceda, por su dedicación y gestión al frente de la Federación durante estos últimos cuatro años. El éxito de su mandato y su talante conciliador quedaron reflejados en el gran consenso alcanzado durante esta Asamblea, fruto del cual las propuestas planteadas lograron salir adelante sin votos en contra.

Finalmente, tuvimos la oportunidad de dar la enhorabuena y mostrar nuestra total disposición a colaborar en esta nueva etapa a Carmen del Riego, única candidatura presentada, que ha sido elegida por aclamación como nueva presidenta de la FAPE.

Las novedades introducidas

La propuesta de actualización de este reglamento ético ha sido apoyada por la Asamblea General, marcando un hito en la adaptación del sector ante los avances digitales, la irrupción de la inteligencia artificial y las profundas transformaciones que ha experimentado el ecosistema mediático en las últimas décadas.

Las principales novedades y actualizaciones son las siguientes:

  1. Nueva estructura y un Preámbulo más ambicioso

 El código se ha reorganizado en doce criterios sintéticos, un preámbulo y varios anexos. El nuevo preámbulo incorpora conceptos actuales como:

  • La necesidad de mantener la independencia frente a la presión de los algoritmos, las métricas y la viralidad.
  • El rechazo explícito a la precariedad laboral, señalándola como un factor que compromete la independencia y el rigor.
  • El deber de visibilizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres como un criterio de calidad informativa.

 

  1. Actualización de los Criterios Éticos
  • Se han condensado y modernizado los doce principios rectores para afrontar los nuevos retos de la profesión:
  • Se establece la obligación expresa de hacer frente a la mentira, la desinformación y a la negación de las evidencias científicas.
  • Se considera inaceptable el uso sistemático de titulares engañosos (cebo de clics), ya que compromete la calidad de la información.
  • Se incluye el deber de tratar el suicidio con gran responsabilidad, como un problema de salud pública prevenible, evitando el sensacionalismo o el «glamur».
  • Se subraya el deber de los periodistas de identificar y combatir los discursos de odio, el machismo, el racismo y la xenofobia.

 

  1. Inclusión del nuevo Anexo K

Se ha añadido este anexo específico para promover la equidad y evitar la discriminación:

  • Fija pautas para el uso de un lenguaje igualitario y no sexista que evite invisibilizar a las mujeres o relegarlas a roles subordinados.
  • Establece directrices para el tratamiento de la violencia machista como un problema estructural y no como un «suceso privado».
  • Añade recomendaciones concretas para tratar de forma rigurosa otras variantes como la violencia vicaria, la violencia económica y la violencia simbólica.

 

  1. Revisión profunda sobre la inteligencia artificial (IA) y manipulación de imágenes

Se ha actualizado el Anexo I para regular el uso de la IA en las redacciones:

  • Se exige siempre supervisión periodística humana en los contenidos generados o asistidos por IA y transparencia hacia el lector cuando se haga un uso sustancial de estas herramientas.
  • Se insta a prevenir que la IA introduzca sesgos que fomenten la discriminación.
  • Se prohíbe el uso de ‘deepfakes’, voces sintéticas y reconstrucciones realistas para representar hechos documentales o personas reales, salvo que el propio uso de la IA sea el foco de la noticia. En esta misma línea, el Anexo A prohíbe usar imágenes fotorrealistas generadas por IA como fotoperiodismo.

 

  1. Nueva recomendación sobre Ciberseguridad

 Dentro del Anexo B (sobre Internet), se ha añadido un nuevo punto (el sexto) dedicado a la ciberseguridad. Este punto exige a los periodistas y medios adoptar medidas para proteger las comunicaciones, los contenidos y asegurar la confidencialidad de las fuentes frente a accesos no autorizados, hackeos o ciberataques.

Un gran pacto ético para la profesión

El Código Deontológico de la FAPE actúa como un gran pacto ético para la profesión y se estructura en tres bloques: un Preámbulo filosófico, doce Criterios rectores y una serie de Anexos prácticos.

A grandes rasgos, esto es lo que establece:

  1. El Preámbulo:El compromiso social del periodismo Define la profesión como un «contrato social» cuyo objetivo es garantizar el derecho ciudadano a recibir información veraz en una sociedad democrática. Establece que la credibilidad se basa en la búsqueda diligente de la verdad y en la independencia (tanto frente a presiones políticas o económicas, como frente a la dictadura de los algoritmos y la viralidad). También subraya la obligación de ejercer con humanidad, protegiendo la dignidad, a los colectivos vulnerables y promoviendo la igualdad.
  2. Los 12 Criterios:Las reglas del día a día El Código condensa las buenas prácticas en doce normas fundamentales:
  3. Informar de manera cuidadosa y precisa:El periodista tiene la obligación de acercarse a la realidad con la máxima fidelidad, hacer frente a la desinformación y separar claramente las informaciones contrastadas de las opiniones.
  4. Evitar perjuicios por informaciones sin suficiente fundamento:No se deben usar expresiones injuriosas ni datos sin base que lesionen la dignidad, prestando especial cuidado a colectivos vulnerables y contactando previamente con los afectados para darles la oportunidad de responder.
  5. Rectificar las informaciones incorrectas:Existe la obligación de enmendar con prontitud y de forma proporcionada las informaciones y enfoques demostrados como falsos, además de atender siempre el derecho de réplica.
  6. Utilizar métodos lícitos y dignos para obtener información:Es inaceptable el uso de cámaras ocultas o métodos engañosos (salvo excepciones muy justificadas de interés público), la interceptación de comunicaciones privadas, el pago a las fuentes, el plagio y el uso sistemático de titulares engañosos (clickbait).
  7. Citar las fuentes y preservar el secreto profesional:Se exige citar a las fuentes para garantizar la credibilidad, pero los periodistas tienen el deber moral de protegerlas invocando el secreto profesional cuando sea necesario, así como de respetar los acuerdos de confidencialidad (off the record).
  8. Conciliar los derechos individuales con el derecho del público a saber:El periodista debe defender la transparencia, pero también reconocer el derecho de las personas a no proporcionar información y rechazar el acoso intimidador y persistente.
  9. Evitar el conflicto de intereses:Está prohibido aceptar retribuciones o regalos de terceros por publicar orientar informaciones, compaginar el periodismo con actividades incompatibles, y camuflar fórmulas publicitarias bajo apariencia de información.
  10. No utilizar en provecho propio informaciones privilegiadas:No se debe usar en beneficio financiero personal la información confidencial obtenida en el ejercicio del periodismo, especialmente en temas bursátiles, empresariales o del sector de las apuestas.
  11. Respetar el derecho a la privacidad:Se debe tratar a las personas con dignidad y evitar intromisiones en sus sentimientos o vida privada. Esto incluye abordar la información sobre el suicidio con responsabilidad y prevención, evitando el sensacionalismo o el «glamur», y ofreciendo siempre recursos de ayuda.
  12. Salvaguardar la presunción de inocencia:Los periodistas deben evitar los prejuicios y someter a los implicados a juicios paralelos mediáticos antes de que se pruebe su culpabilidad de manera oficial.
  13. Proteger los derechos de los menores:No se debe difundir la identidad de menores, sean víctimas, testigos o inculpados. Como norma general, no pueden ser fotografiados, filmados ni entrevistados sin el consentimiento explícito de sus padres, tutores o educadores.
  14. Respetar la dignidad de las personas y su integridad física y moral:No se puede discriminar por nacionalidad, origen, creencias, discapacidad o condición sexual, teniendo los periodistas el deber ineludible de combatir el discurso de odio y las expresiones vejatorias.
  15. Los Anexos:Guías para los nuevos tiempos

Para que los principios generales no se queden obsoletos, el Código incluye anexos que dictan cómo proceder en escenarios muy concretos y actuales. Da instrucciones sobre cómo cubrir conflictos armados (dando voz a todas las partes); cómo informar sobre la crisis climática (evitando el negacionismo); el uso responsable del término ‘inmigrante’ en lugar de ‘ilegal’; la protección frente a la manipulación mediante inteligencia artificial y fotoperiodismo; directrices en el entorno de internet y la ciberseguridad: y pautas estrictas para informar sobre la violencia machista y vicaria sin revictimizar a las mujeres.

La Declaración de Santiago

La Declaración de Santiago defiende el periodismo frente a los agitadores sociales que fomentan los enfrentamientos y vulneran el derecho a recibir información veraz. Sus puntos clave son los siguientes:

Respalda expresamente la decisión de la Mesa del Congreso de los Diputados de retirar de forma cautelar la acreditación a dos agitadores por incumplir el reglamento de la Cámara con actuaciones que alteran la convivencia democrática y no tienen nada que ver con el periodismo.

Denuncia que estos individuos se escudan en una libertad de expresión mal entendida para torpedear ruedas de prensa, boicotear comparecencias y faltar al respeto a los periodistas y a los ciudadanos, a quienes intentan engañar.

Y subraya que la verdadera herramienta de la profesión periodística es la información veraz, contrastada y contextualizada, la cual debe estar estrictamente sujeta a los códigos deontológicos y rechazar los bulos y la posverdad que circulan premeditadamente por las redes sociales.

La Junta Directiva